Cuando tenemos acceso a un software que no está licenciado (o en jerga común, un software pirata) es muy común pensar que hemos conseguido un producto de valor a un costo muy bajo. El valor del producto no está vinculado necesariamente al precio de la licencia original, sino más bien al problema que el software nos puede resolver. En este sentido, y en muchas circunstancias, contar con una herramienta digital con la que podamos realizar cómodamente nuestro trabajo durante el día a día es, ciertamente, invaluable. Entonces, podríamos concluir prematuramente que hemos tomado la decisión más inteligente: hemos conseguido un programa a un costo muy bajo que me devuelve un valor muy alto.

  Sucede que en muchas ocasiones es lo opuesto: el uso de la piratería puede ser sumamente costoso. No sólo puede menoscabar el valor de nuestro trabajo, sino que puede forzarnos, incluso, a que no podamos trabajar más. Costo alto, valor bajo.

  Esto puede ocurrir de varias maneras. La primera y principal es que la piratería infringe los términos de la propiedad intelectual. En el caso particular de SolidWorks, estamos hablando de un programa que es el fruto de la continua investigación de matemáticos, ingenieros, físicos, diseñadores y computistas, acompañados de un equipo de mercadeo, ventas, sistemas, logística y finanzas; encargados de que en la mayoría de los países del mundo se pueda contar con un software que realiza aportes diarios y palpables en la industria. Dentro de esos países está el Perú, en donde el 62% del software instalado en computadores personales y empresas es pirata. Es uno de los porcentajes más altos a nivel mundial, incluso para el promedio en Latinoamérica, que es del 52%.

  La violación a la propiedad intelectual está tipificada como un delito en el Perú. El organismo que vela por el cumplimiento y penalidad de este delito es INDECOPI. Se suele creer que no ocurre, pero la verdad es que, con mayor frecuencia, las empresas peruanas están siendo multadas si se les detecta el uso de softwares no licenciados. Las multas suelen ser de hasta 180 UIT, sin mencionar que las empresas desarrolladoras del software, así sean extranjeras, pueden exigir una significativa compensación por todas las veces que el programa ha sido utilizado de forma irregular. ¿Y cómo saben esta información? Pues, cada vez que se instala un programa y se aceptan los términos y condiciones, el mismo envía silenciosamente toda la información de uso y la ubicación geográfica del computador.

  En términos de costo y beneficio no vale la pena arriesgarse. Las empresas se multan de forma tal que podrían quedarse sin capital para continuar con las operaciones. Y desde luego, la gerencia tomará medidas definitivas en contra del trabajador que hacía uso del programa no licenciado. De nuevo, el costo termina siendo más alto que haber obtenido el programa lícitamente.

  Pero supongamos que se asume el riesgo, y que se continúa usando el software de manera irregular. Los costos seguirán siendo muy altos. Hay que detenerse a pensar con detenimiento si realmente la distribución del software pirata se hace con fines altruistas. Probablemente es todo lo contrario. Cuando instalamos un programa de esa manera, ¿qué es lo que damos a cambio y no sabemos?

  Con la instalación del crack y la activación del key generator, o copiando y pegando los archivos extras que nos vienen en la instalación informal, estamos ingresando voluntariamente a nuestro disco duro una serie de subprogramas y rutinas que comprometen la privacidad y que extraen información de lo que hacemos. Quizás no nos damos cuenta de ello sino hasta que percibimos que el computador está muy lento, o cuando desaparecen algunos archivos, o cuando brotan ventanas y menús nuevos en el explorador al navegar por internet, o cuando notamos que el antivirus está inusualmente activo, o también cuando recibimos correos spam con mayor frecuencia; o peor aún, cuando nos aparece la pantalla azul del error en Windows, en donde no queda más remedio que resetear el computador. Y para librarnos de todos estos comportamientos extraños, ocasionados por programas invisibles, habría que formatear el sistema, con todos los costos de pérdida de información, dinero y tiempo que implican.

  En conclusión: no hay software pirata que sea barato o gratuito. Siempre pagaremos con «algo», y nunca sabremos el costo de ese «algo» hasta que nos multen, o hasta que nuestras operaciones o trabajo se vean interrumpidos inesperadamente.

¿Qué alternativas existen?

  Bueno, con la distribución de SolidWorks en el Perú existen varios caminos legales y legítimos para adquirir las licencias. Por ejemplo, para empresas que sólo quieren probar las ventajas del programa directamente en su ambiente de trabajo y así poder tomar una decisión de compra más razonada, está la opción de solicitar una licencia demo, de 30 o 60 días, según indique el criterio de evaluación. Esto tiene la gran ventaja de que la versión demo estará acompañada por el respaldo del soporte técnico.

  Si la empresa se decide por la compra del programa, perfectamente puede negociarse su pago por cuotas. Al respecto, la empresa CADSO, distribuidora oficial de SolidWorks en el Perú, maneja estrategias de pago flexibles y razonables, adaptadas a la realidad peruana.

  Para las empresas que necesitan de una herramienta de diseño 2D además de SolidWorks, también se cuenta con Draftsight, software con el cual se pueden abrir, editar y crear archivos en formato DWG y DXF, tal cual como lo hacemos con otros programas. Una gran ventaja de Draftsight es que su precio es mucho menor que cualquiera de sus semejantes en el mercado y la licencia es perpetua, sin alquileres.

  Por otro lado, si la empresa es pequeña y fabrica productos físicos (no aplican las consultoras ni empresas de servicios), SolidWorks ofrece un programa de licenciamiento gratuito y marketing cooperativo por un año para todos aquellos casos de emprendedores que apliquen y clasifiquen dentro de los criterios.

  Si tienes curiosidad por el programa o deseas aprender a título personal, puedes probar la versión gratuita y online de SolidWorks. Sólo tendrías que registrarte en la página. Esta versión corresponde a SolidWorks Premium, que es el paquete de diseño más completo e incluye el módulo de SolidWorks Simulation Standard para análisis estáticos lineales.

  Si eres estudiante y no encuentras a SolidWorks dentro de los softwares de los laboratorios de tu facultad, convérsalo con el director de tu escuela o departamento. SolidWorks en el Perú ofrece la gama completa de sus módulos con paquetes de varias licencias a las universidades e institutos a un precio simbólico, mucho menor al precio de una licencia para una empresa con fines de lucro. Esto quiere decir que una universidad podría tener 100 licencias educativas y originales, incluyendo el soporte y capacitación, a un precio menor que el de una sola licencia comercial.

  Como vemos, hay varias alternativas formales y cómodas para el uso de SolidWorks sin tener que recurrir a la piratería. Estas alternativas se ajustan a cada caso, y pueden combinarse para personalizar la solución. En CADSO te asesoramos de forma gratuita para orientarte sobre cuál opción sería la mejor, bien sea para tu aprendizaje o para optimizar los procesos de diseño, validación y gestión de tu empresa.

Salvador Suniaga / SolidWorks Product Manager en CADSO S.A

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