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El diseño en la era de la experiencia es cada vez más estratégico. Los innovadores y empresarios han comprendido que además de los aspectos funcionales, el diseño también debe centrarse en la conexión emocional con el usuario. A medida que nos centramos más en la conexión emocional, el diseño puede crear un estrecho vínculo entre el usuario y su experiencia con un producto o servicio.

Para tener éxito, el diseño y el producto no pueden proporcionar sólo capacidades. El concepto debe agarrarnos y hacernos desearlo. Cuando lo vemos, creemos de alguna manera que este diseño es la solución que queremos.

El diseño como disciplina (incluyendo experimentación, espacio para errores, iteraciones, pruebas, innovación …) y una forma de pensar (basada en hechos y ciencia, pragmatismo, retorno de la inversión, ciclo de vida …) se está volviendo más sofisticada. El pensamiento del diseño es ahora una gran parte del pensamiento empresarial y los principios del diseño pueden ayudar a darnos una base para el plan de negocios. El pensamiento del diseño ahora encuentra la aplicación fuera del proceso habitual de desarrollo del producto y se extiende a muchas otras funciones e industrias comerciales. Por ejemplo, los hospitales ahora diseñan la experiencia del paciente desde el check-in hasta la liberación; Los distribuidores de automóviles diseñan la experiencia de compra de automóviles del cliente, y así sucesivamente.

El diseño del producto en sí mismo es más atento a la experiencia general del cliente, a partir del desembalaje del producto justo después de la compra. Es posible que haya leído sobre la atención puesta en la experiencia de desembalaje de los productos de Apple, que todo el mundo está ahora copiando.

En efecto, con el diseño, estamos definiendo la nueva economía de la experiencia. Diseño capta la experiencia sistémica total -una convergencia de la ciencia, la investigación, el diseño y el arte- para crear conexiones personales y descubrir nuevas oportunidades, especialmente en la identificación y desarrollo de nuevos servicios que serán una parte importante de las nuevas ofertas de negocios en el futuro.

El pensamiento de la experiencia y el modelo de negocio son los apuntes de la nueva definición -el aspecto estratégico- del diseño. Los productos conectados abren el camino para nuevos servicios personalizados que se convierten en “imprescindibles” experiencias de los clientes. Las nuevas tecnologías, como Internet de las Cosas y la nube, ofrecen nuevas oportunidades para ofrecer estos servicios bajo demanda. Y utilizando los datos procedentes de los propios consumidores, las empresas pueden crear servicios personalizados que aprietan aún más un vínculo continuo para usuarios, experiencias y negocios.

Fuente: http://blogs.3ds.com/perspectives/personal_connections_make_good_business/